31 oct. 2011

Fideuá sencilla de verduras

La fideuá no es más que una paella de fideos. Personalmente es un plato de pasta que siempre me ha fascinado, y esta versión vegetariana suelo comerla muy a menudo. Puede hacerse de muchas maneras, pero la receta que vamos a elaborar se hace de forma rápida y sencilla. Cualquier tipo de fideos le viene bien, aunque prefiero los medianos o gruesos antes que los finos. A la hora de elaborarla, es conveniente no vertir muchos fideos en la sartén o paellera donde vamos a freirlos, pues no acaba saliendo bien la receta. Es preferible hacerlos en varias tandas si no tenemos un recipiente grande.


Ingredientes

Fideos de grosor mediano
Cebolla
Ajo
Pimiento verde
Perejil natural
Salsa de soja
Curry
Pimentón dulce
Eneldo
Aceite de oliva y sal

Picamos en trozos pequeños el pimiento verde, la cebolla, el perejil y el ajo. Doramos levemente estas verduras en la sartén con un chorreón generoso de aceite de oliva.
Añadimos luego los fideos y los freimos, removiendo constantemente  para que no se quemen. Cuando estén dorados, cubrimos con agua y añadimos un chorreón de salsa de soja, una pizca de curry, sal, pimentón dulce y eneldo. Mezclamos bien y dejamos unos minutos a fuego medio para que se hagan en su caldo. Cuando se evapore éste, y estén secos los fideos, ya estarán listos. No hace falta removerlos mientras se consume el caldo, símplemente hay que tenerlos a un fuego medio-bajo y así se secarán perfectamente.

19 oct. 2011

Arroz salteado con col blanca y estragón

Para el primer plato de arroz que publico, me vino rápidamente a la cabeza uno de mis favoritos. En esta ocasión he querido elaborarlo con una mezcla de tres arroces: arroz blanco vaporizado, arroz negro y arroz rojo. Esta mezcla es facil de encontrar ya preparada en algún supermercado o en herboristerías, aunque puede variarse la receta y hacerlo sólo con uno de ellos (o incluso arroz basmati). Es cuestión de gustos y ganas de experimentar.

El estragón es una hierba aromática que recuerda su sabor a un anís dulzón. Le da un leve toque dulce a los platos y lo suelo usar mucho en mis recetas. De la col, sólo decir que es mi verdura favorita para saltear. Me encanta hacerla tanto sola como acompañada de pastas o arroces. Ya habrá tiempo para elaborar algún otro platillo suculento con ella.


Ingredientes:

Arroces variados
Col blanca
Estragón 
Pimienta negra molida
Aceite de oliva y sal

Cocer los arroces juntos y dejarlos 'al dente'. Después escurrimos y apartamos. Normalmente las variedades rojas y negras son más duras.
Cortamos 'a la juliana' la col, salteándola en una sartén con aceite de oliva. Hay que dejarla 'crocante', no que se poche y reblandezca. La salpimentamos y añadimos estragón durante el proceso. 
Una vez lista, la apartamos y reservamos en un recipiente.
Salteamos ahora el arroz en la misma sartén con su aceite, pimienta, sal y estragón.
Cuando esté en su punto, añadimos la col junto al arroz y mezclamos bien mientras salteamos levemente. 
Rectificamos de aquello que le falte y listo para servir. 

18 oct. 2011

Tallarines con verduras y salsa de soja

El primer plato de pasta para el blog quería que fuese un plato típico de la cocina oriental. Se sirve en infinidad de restaurantes chinos o buffets. La diferencia es que aquí nos vamos a asegurar que no contenga derivado animal alguno y esté exento de los perniciosos glutamato sódico y/o potásico. Se puede preparar de muchas formas, así que enumeraremos una lista de verduras recomendadas aún sabiendo que puede combinar con lo que más nos guste. Espero que disfruteis de su sabor y propiedades.


Ingredientes:

Tallarines
Salsa natural de soja (sin azúcar)
Aceite de oliva y sal

Verduras recomendadas:

Cebolla
Zanahoria
Brotes de soja
Champiñones
Pimiento verde/rojo
Guisantes

Cocemos la pasta en abundante agua hasta que esté 'al dente', es decir, que ofrezca resistencia 'al diente' (en su punto de dureza justo). Escurrimos y reservamos.
Pelamos y troceamos 'a la juliana' (tiras alargadas y finas) todas las verduras que vayamos a usar.
Llenamos ahora un cacillo con agua, donde pondremos a hervir, por no más de un minuto, a éstas. 
Preparamos una sartén con un chorreón de aceite de oliva, escurrimos las verduras y las salteamos a fuego medio. Es importante no dejarlas 'pochar', ya que tienen que quedar 'crocantes'.
Añadimos ahora los tallarines junto a las verduras y removemos todo muy bien; mientras le vamos dando un punto de sal.
Cuando esté todo bien mezclado, apagamos el fuego y añadimos un chorreón de salsa de soja. Removemos bien y dejamos reposar sin que se nos queme ésta. Presentamos en el plato tras un par de minutos.

17 oct. 2011

Espárragos blancos con aceite de oliva, ajo, curry y estragón

Bien, vamos a preparar un plato rápido con uno de los vegetales que más me gustan: el espárrago. En su variedad 'blanca' es muy útil para crear ensaladas como la de hoy. Personalmente me gusta más que el verde, aunque ambas versiones son fuentes de Fósforo, Potasio, Calcio y Vitamina C. Existen buenas marcas de espárragos blancos, así que es conveniente no arriesgarse y gastarse un poco más en un buen producto.


Ingredientes:

Espárragos blancos
1 diente de ajo
Curry
Estragón
Aceite de oliva

Lavamos bien los espárragos los colocamos en línea sobre el plato.
Mezclamos en un recipiente un poco de curry y estragón a gusto. Removemos bien y espolvoreamos sobre los espárragos.
En un recipiente echar un chorreón de aceite de oliva y añadimos, en trozos pequeños, un diente de ajo. Removemos bien para que se mezclen y coja sabor el aceite.
Vertimos el aceite sobre los espárragos y listo para servir junto con un buen pan.

16 oct. 2011

Picadillo con habichuelas blancas

Seguimos cociando con legumbres, en este caso traigo una ensalada de habichuelas blancas. Ya sabeis que es muy recomendable para los veganos/vegetarianos tener raciones semanales de estas verduras. Cuando realizo algun guiso prefiero comprarlas secas y de calidad, pero para casos como estos recomiendo las ya cocidas y envasadas. Es una receta simple, nutritiva y barata.


Igredientes:

400 gramos de habichuelas blancas cocidas
1 pimiento verde
1 tomate maduro
1/2 pepino
Estragón
Pimienta negra molida
Vinagre
Aceite de oliva y sal

Enjuagamos bien las habichuelas y añadimos a un recipiente.
Lavamos bien y picamos en trozos pequeños el tomate, el pepino y el pimiento verde. 
Mezclamos las verduras con las habichuelas en el recipiente.
Aliñamos todo a gusto con estragón, pimienta negra molida, sal, un chorreón de vinagre y aceite de oliva. Personalmente me gusta añadir un poco más de vinagre y que quede un tanto fuerte de sabor.
Tras comprobar que está todo bien mezclado y en su punto, servimos en platos individuales.

15 oct. 2011

Faláfel o albóndigas de garbanzos

Bien, seguimos cocinando con el garbanzo. Sin duda es una gran fuente de proteinas, hidratos de carbonos y vitaminas para nuestro organismo, así como un alimento básico para los que no ingerimos derivados animal. Junto a la soja es, para mí, el sustituto ideal. 

En esta ocasión vamos a cocinar de nuevo un plato tradicional de Oriente Medio. La gracia está en que los propios garbanzos se cocinan en crudo, especiándolos y posteriormente friéndolos. El resultado es espectacular y si os gusta esta legumbre disfrutareis un montón. Los ingredientes que suelo usar son los siguientes, pero recordad que hay mil versiones y podeis añadir vuestro toque particular (hay quien le añade cilantro, aceite de oliva o semillas de sésamo).


Ingredientes:

300 gramos de garbanzos
2 dientes de ajo
1/2 cebolla
2 cucharadas grande de harina integral (o normal)
Perejil fresco
Eneldo
Comino
Pimienta negra
Curry
Sal

Dejamos en remojo los garbanzos toda una noche que se reblandezcan un poco. Los enjuagamos y escurrimos bien cuando vayamos a usarlos. 
En un recipiente amplio añadimos los garbanzos en crudo, 2 dientes de ajo picado, un puñado de perejil fresco cortado finamente, la media cebolla picada, 2 cucharadas de harina y especiamos a gusto con la sal, el eneldo, el comino, la pimienta negra y el curry.
Trituramos todo con la batidora de mano hasta que quede una masa espesa. 
Hacemos entonces las albóndigas según el tamaño que queramos, las dejamos reposar un rato para que pierdan la humedad y pasamos a freírlas en abundante aceite de oliva muy caliente. 
Escurrimos y servimos en un pan de pita aliñado con verduras o sólo junto a cualquier salsa que nos guste.

14 oct. 2011

'Hummus' o puré de garbanzos

Esta vez quiero ofreceros uno de mis platos favoritos. Es dificil encontrar a alguien que no le encante... bueno, si acaso por no gustarle el garbanzo. La versión que presento ha sido 'testeada' infinidad de veces y es la receta con la que me he quedado. La verdad es uno de los platos que más consumo y más me gustan de mi recetario. Como siempre, cambiad lo que veais oportuno. ¡Disfrutadlo!


Ingredientes:

400 gramos de garbanzos cocidos 
1 diente de ajo grande
2-3 cucharadas grandes de puré de sésamo (tostado o normal)
Zumo de 1/2 limón
Comino molido
Pimentón dulce
Aceite de oliva extra y sal

Podemos cocer los garbanzos o comprar un tarro de 400 gramos ya cocidos en el supermercado. Yo prefiero esto último pues es más rápido y el resultado es perfecto. Si lo hacemos así, recordad lavarlos bien.
Echamos los garbanzos en la batidora junto al ajo, el puré de sésamo, un chorreón de aceite de oliva extra, el zumo de limón, un poco de comino molido y la sal. 
Mientras vamos triturando añadimos poco a poco aceite de oliva extra, para así conseguir ese sabor ligeramente 'fuerte' característico del hummus y una textura más suelta (tiene que tener una consistencia espesa pero no 'dura'). Podemos añadirle también un poco de agua si lo vemos necesario.
Si creemos que le falta de algo, vamos rectificando los ingredientes hasta que esté a nuestro gusto.
Cuando esté en su punto lo vertimos y extendemos en el plato, dejándolo resposar unos minutos y ya estará listo para comer.
Al servirlo, espolvoreamos pimentón dulce y un chorreón de aceite de oliva. Acompañar siempre de un buen pan para untar o rebañar.

13 oct. 2011

Ensalada de brotes de lentejas y tomates

Bueno, pues vamos con una ensalada muy nutritiva y rica. ¿Quien no ha germinado lentejas cuando era pequeño? Pues recordando esas aventuras se me ocurrió este suculento platillo.


Ingredientes:

Lentejas germinadas
Tomate de pera maduro
Aceitunas verdes
Albahaca en especia
Pimienta negra molida
Vinagre 
Aceite de oliva y sal

Cortamos el tomate en rodajas y decoramos creando un círculo en el plato.
Ponemos un puñado de lentejas germinadas en el centro de los tomates y decoramos con aceitunas verdes.
Salpimentamos a gusto y añadimos la albahaca. 
Condimentar con aceite de oliva y vinagre. 
Lista para servir.

12 oct. 2011

Gratinado de patatas con brócoli

Bueno, pues vamos a estrenar el blog con una primera receta que hice hace pocos días. Personalmente me gusto mucho y tuvo gran aceptación por parte de los que la probaron. La mezcla de brócoli y patata fue perfecta. Hice varias fotos del proceso y eso siempre ayuda a que os animeis a realizarla. Recordad que si no aparecen las cantidades, éstas son a gusto y según necesidades. Es interesante que cada cual modifique ingredientes y experimente según vaya viendo.


Ingredientes:

Brócoli
Patatas
Cebolla
Pimienta negra molida
Estragón 
Aceite de oliva y sal

Pelamos las patatas, y junto al brócoli la cortamos en trozos pequeños. Cocemos  todo pero sin dejar que se poche, escurrimos y reservamos.
Picamos finamente la cebolla y, en una sartén con un chorreón de aceite, la doramos y rehogamos luego con un poco de agua para que suelte su jugo dulce.
Añadimos ahora las verduras cocidas y salteamos todo. Añadimos a la mezcla un poco de sal, pimienta negra y estragón a gusto.
Posteriormente lo pasamos a un recipiente para hornear y añadimos una capa de bechamel. Espolvorear a ésta por encima con un poco de nuez moscada y pimienta negra. Gratinar al horno a 200ºC durante 10 minutos y listo (mirar que esté la bechamel tostada).

Para la bechamel:

2 cucharadas de harina de trigo integral 
1 vaso y 1/2 de leche de soja
1/2 cebolla
Nuez moscada
Pimienta negra molida
Azúcar integral
Aceite de oliva y sal

Picamos finamente la cebolla, dorándola en un cacillo con un poco de aceite de oliva. Rápidamente añadimos un pelín de agua para rehogarla y que suelte su jugo dulzón.
Añadimos al cacillo dos cucharadas grandes de harina y un poco de sal, pimienta, azúcar y nuez moscada.
A fuego lento-medio echamos poco a poco la leche de soja mientras movemos la mezcla sin parar.
Seguir así hasta que obtengamos una crema semilíquida y homogénea. Recomiendo pasarla por la batidora de mano para que quede perfecta.
Rectificamos de sal, pimienta, nuez moscada y azúcar si es necesario. Ya estaría lista para servir.

   

La filosofía de este blog

Cuando uno crea un blog sobre filosofía de vida vegetariana, creo que es de suyo justificar la posición y creencia alimenticia de su autor. Son diversos factores los que pueden sustentar esta justificación, aunque en esencia es lo siguiente.

Hace años que vengo optando por una alimentación prácticamente vegana, aunque personalmente no me considero 'vegano' ya que no practico un veganismo 'ortodoxo'. Si alguien gusta de poner rótulos sería más bien un veganismo heterodoxo o vegetarianismo estricto, pero simplemente aspiro a ser yo mismo, sentirme libre y vivir más allá de las etiquetas.

Las recetas que he ido poco a poco ordenando y recopilando no contienen derivados animales de primer orden (carne, pescado, huevo, leche o miel), aunque llegado el caso sí consumo alimentos que puedan contener 'trazas' o algún residuo leve. He ido eliminando todo producto animal de mi dieta, pues así la conciencia me lo pedía.

El ir pasando por distintas etapas me ha hecho ver que es importantísimo respetar también los procesos evolutivos de cada individuo, ya sean sus fuentes de obtener energías los vegetales, la carne animal o el prana solar. Hay, por ejemplo, maestros Yoguis que con la energía del sol, agua y aire subsisten durante años sin dañar así a un sólo vegetal. ¿Qué deberían pensar de nosotros estos seres de 'alta consciencia'? No olvidemos de pronto que, hasta hace escaso tiempo, todo vegetariano venía alimentándose de la crueldad animal que ahora rechaza.

Hoy día, a muchos ya nos venía pidiendo el cuerpo que abandonásemos la ingesta de cadáveres de bajo nivel vibratorio. En cambio para otros, engullir un pedazo de carne, un vaso de leche o una ración de huevos semanales es algo vital y 'necesario'. Debemos ser conscientes también de los procesos evolutivos en que vivimos y respetar las exigencias ajenas. Querer convencer violentamente a los demás de los beneficios de nuestra dieta puede convertirse en un acto de egoísmo y crueldad peor que el ser carnívoro.

¿Quiere esto decir que es entonces importante y sano 'comer de todo'? No, no tengamos la mala costumbre de instalarnos de continuo en los extremos del pensamiento. Respetar los procesos alimenticios de los demás no significa que 'comer de todo' sea sano ni que vaya a traernos los falsos beneficios que nos prometen. No debemos caer en los engaños de la gran industria alimenticia y 'comer' lo que otros nos digan.

Por otro lado, el saber respetar tampoco quita que desde este blog prediquemos los beneficios de una dieta vegano-vegetariana y la posibilidad de vivir en una sociedad libre de sufrimiento. No es mi filosofía el 'obligar' a nadie a realizar un cambio en su vida o a buscar conflictos y posturas enfrentadas, pero si agitaré gustosamente la conciencia de aquellos que, como frutas maduras, estén a punto de caer del árbol. Dar un empujoncito a un suicida que duda en un puente y pide consejo es ayudarlo. Por tanto, los textos e ideas que aquí presentemos  tendrán la intención de invitar al lector a dar ese paso al vacío. Será pues este lugar un punto de encuentro para todos aquellos que quieran dar el cambio hacia una alimentación más consciente y sutil; una nutrición más acorde al momento histórico que estamos viviendo. La decisión final es cosa tuya.

Como hemos dicho, no creemos esa cantinela manida de que hay que 'comer de todo', simplemente creemos que hay que comer lo que cada uno crea necesario; y eso es 'con-ciencia' de cada uno en su libre albedrío. Es verdad que la alimentación es un acto fundamental para obtener nuestra energía diaria y poder desarrollarnos, pero también es cierto que podemos enfermar según qué y cómo lo ingiramos. Puede ser tan necesario 'comer bien' como no comer nada: ayunar. Esto último no aparece en ninguna pirámide alimenticia, ni siquiera en la vegano-vegetariana.

Yo opté por una alimentación libre de sufrimiento y angustia animal, pues me di cuenta que eso mismo lo estaba recibiendo en mí. A la vez, me resonó en la consciencia el no haber ya necesidad de matar para vivir. Un largo tiempo después de haber creado mi propia dieta en relación a ‘Mí mismo’ (y no a un Ego mental alineado), mi felicidad, salud y energías han aumentado exponencialmente. Por ello recomiendo alimentarse lo más vivo posible y tener conciencia amorosa con los demás seres vivos. Ir descubriendo la importancia de una alimentación a nivel fisiológico y no tan a nivel emocional o disfuncional.

Creo fielmente que 'somos lo que comemos', aunque también que conciencia, cuerpo y mente son sabios en sus respectivos ámbitos. Ordenemos nuestra mente y podremos atender a lo que nos pide el cuerpo; escuchemos a nuestro cuerpo para poder clarificar y ordenar mejor nuestra mente. Atendamos a lo que somos, nuestra conciencia, para poder dirigirnos correctamente en la vida. Recordemos que ésta no es más que un continuo proceso de trascendencia y evolución; os invito a despertar a una nueva realidad.